El Ontologista - Episodio 1: "La ausencia

 



Escena 1: Interior - Museo de Arte Contemporáneo - Noche

Luces tenues se filtran desde los ventanales altos, proyectando sombras deformes sobre las paredes blancas. Un cuerpo yace inmóvil frente a una instalación de espejos rotos que reflejan fragmentos de la escena como si fueran recuerdos partidos. Policías y forenses se mueven en silencio, sus voces apagadas como si temieran romper el eco.

AGENTE RIGSARON(30), joven y metódico, se agacha junto al cadáver. Saca una linterna y observa una frase escrita en la pared con sangre.

Frase en la pared: "No está muerto lo que duerme en el ser."

RIGSARON (en voz baja, a un colega): ¿Qué clase de asesino cita a Heidegger?


Escena 2: Exterior - Entrada del DEIO - Mañana


Un auto negro se detiene frente a un edificio gris de arquitectura brutalista. De él baja JONATHAN JAMES (40), cabello largo recogido en una coleta baja, barba oscura, ojos hundidos pero vivos. Viste chaleco gris sobre camisa blanca ligeramente arrugada, sin corbata. Sus pasos son pausados, como si midiera el peso de cada peldaño al subir. En una mano lleva un cuaderno de tapa dura, en la otra una piedra negra pulida.


Escena 3: Interior - Oficina del DEIO


La oficina es sobria, llena de archivadores y pantallas. AGENTE MARCCHO (50), corpulento, con rostro curtido y mirada firme, revisa documentos tras un escritorio de madera oscura. Levanta la vista al ver entrar a Jonathan.

MARCCHO: Volviste. Pensé que no ibas a querer saber nada más de este mundo.

JONATHAN (sonriendo apenas): No es este mundo el que me llama. Es lo que lo descompone.

Marccho le extiende una carpeta con fotografías del crimen.

MARCCHO: Museo de arte contemporáneo. Víctima: curadora principal. Frase escrita con su sangre. Sin testigos, sin cámaras activas. Pero sé que vos sabés leer... lo invisible.

JONATHAN (ojeando las fotos): A veces, lo que no se dice es lo que más grita.


Escena 4: Interior - Museo - Día

Jonathan camina descalzo por el museo. Sus pasos resuenan sobre el piso de cemento pulido. Observa detenidamente la instalación de espejos rotos. Se detiene frente a un fragmento que refleja su rostro partido.

Toca uno de los espejos con la yema de los dedos, como si tratara de escuchar el eco de un pensamiento antiguo. Mira al techo, luego cierra los ojos y respira profundo.

JONATHAN (voz baja, para sí): No fue rabia. Fue plegaria. Alguien buscaba sentido... en medio del reflejo.

Se agacha y ve una mancha de cera solidificada cerca del cuerpo. Saca del bolsillo interior una pequeña vela y un encendedor. La enciende y la coloca sobre la mancha.

JONATHAN: Donde hay ritual, hay espera. Y donde hay espera... hay ausencia.


Escena 5: Interior - Sala de entrevistas - Tarde

Sala austera. Una mesa metálica, dos sillas. Al otro lado, un joven curador del museo, nervioso, con las manos entrelazadas. Jonathan no abre la carpeta con el informe. La deja cerrada. Se sienta con calma, lo observa durante largos segundos.

JONATHAN: No voy a preguntarte qué viste. Eso ya lo dijiste. Lo que quiero saber es... ¿cuándo dejaste de existir para ella?

El curador frunce el ceño, confundido. Jonathan se inclina hacia adelante.

JONATHAN (continuando): Todos queremos ser vistos. No como decorado, sino como verdad. Y cuando alguien nos niega eso... algo en nosotros se rompe.

El curador comienza a llorar, bajando la cabeza.

CURADOR (entre sollozos): Ella... no me veía. Yo caminaba por los pasillos, colgaba las obras... y era invisible. Nadie sabía mi nombre. Nadie.

JONATHAN (suavemente): ¿Y entonces?

CURADOR: Tuve que romper el reflejo... para que alguien viera el fondo.

Corte a negro. Voz en off de Jonathan.

JONATHAN (V.O.): No todos los crímenes nacen del odio. Algunos surgen de la herida de no ser... y del grito desesperado de existir.

Fin del episodio 1: "La ausencia"


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